Aunque la estructura de las dioxinas ya había sido descubierta en los años cincuenta; es a partir del accidente de Seveso en Italia ocurrido en 1976, donde se toma conciencia de su peligrosidad. En este accidente, se produjo la liberación masiva de una nube tóxica que contenía dioxinas, en la planta industrial de ICMESA de la empresa Hofmann-La Roche, que tuvo como consecuencia numerosas víctimas. Se reportó la muerte de 73.000 animales domésticos y obligó a la evacuación de 700 personas.

Las dioxinas y furanos constituyen dos grupos de éteres aromáticos que incluyen policlorados, polibromados y mezclas policlorobromados; de estructura y propiedades similares que engloban un total de 5.020 compuestos. Los más estudiados han sido las policlorodibenzo-p-dioxinas PCDD y los policlorodibenzo-furanos PCDF, que agrupan 210 congéneres repartidos entre 75 policlorodibenzo-p-dioxinas PCDD y 135 policlorodibenzo-furanos PCDF. La estructura básica de estas sustancias está constituida por dos anillos bencénicos unidos entre sí. En el caso de los policlorodibenzo-p-dioxinas PCDD, la unión de estos anillos tiene lugar a través de dos átomos de oxígeno, mientras que en los policlorodibenzo-furanos PCDF se realiza por medio de un átomo de oxígeno y un enlace carbono-carbono. [1]

[1] Inventario Nacional de Fuentes y Liberaciones de dioxinas y furanos de Colombia, Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial República de Colombia, 2002